Se trata de la ICANN, que dijo que el gigante tecnológico tiene derecho a utilizar su nombre y sus variantes, con las que se identifica al Amazonas y la Amazonia por igual en idioma inglés, a pesar de las protestas de varios países como Brasil.

“Debido a su inseparable relación semántica con la selva amazónica, esta área no debería ser de ninguna manera el monopolio de una empresa”, declaró el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil en marzo, tras un pleito que duró unos siete años.

La ICANN había advertido que tomaría su propia resolución ante la falta de un acuerdo entre la empresa y los países que cuestionaban su solicitud, por lo que decidió procesar normalmente la solicitud del grupo tecnológico estadounidense de disponer de nombres de dominio “.amazon” y sus variantes.

La decisión quedará firme tras un período de 90 días durante el cual las partes interesadas pueden enviar sus comentarios a la ICANN.

La ICANN tiene en cuenta que la empresa se comprometió a no usar los nombres de dominio “.amazon” en un contexto relacionado claramente con la Amazonia, y a permitir a los países amazónicos la utilización de varios nombres de dominio derivados “con fines no comerciales” y para mejorar la visibilidad de esta región amenazada.

La cancillería brasileña lamentó la decisión del ICANN y “teme” que “no tiene suficientemente en cuenta el interés público definido por ocho gobiernos (de América del Sur), y en particular la necesidad de defender el patrimonio natural, cultural y simbólico de los países y pueblos de la región amazónica”.