La zona está inmersa en una sangrienta guerra entre bandas que se disputan el negocio de la coca, lo que ha provocado diferentes movilizaciones, como se puede ver en el siguiente video, que recopila varias grabaciones publicadas en redes sociales:

Los manifestantes, que se expresan desde el viernes, han bloqueado por momentos la vía que conecta la ciudad con el muelle, para exigir a las autoridades frenar la confrontación y atender necesidades básicas de esta población en su mayoría negra y pobre del departamento del Valle del Cauca (suroeste).

Ya son varias las noches en las que los habitantes de Buenaventura han despertado o no han pegado el ojo por sonido de disparos constantes, ráfagas y explosiones.

Según información reciente, compartida en un trino de la W Radio, el presidente Iván Duque aseguró que llegarán 120 policías para reforzar la seguridad y “enfrentar a las bandas de narcotráfico ‘La Empresa’ y ‘La Local'”.

“En esta disputa (…) terminamos afectados nosotros que somos la población civil. Pero esa realidad la nutren jóvenes que no tienen acceso a oportunidades (…) Esta no es la realidad que nos merecemos”, dijo a la AFP Leonard Rentería, artista y activista, en medio de una de las protestas.

Desde diciembre del año pasado, Buenaventura es teatro de una disputa entre miembros de una banda llamada ‘La Local’, que se dividió en dos grupos conocidos como ‘Shotas’ y ‘Espartanos’, ahora enfrentados a muerte.

“Esta guerra de territorio está generando una serie de desplazamientos intraurbanos (…), zozobra, miedo e incertidumbre” en la población, denunció el personero Edwin Patiño, el funcionario local responsable de velar por los derechos humanos.

De acuerdo con la Defensoría del Pueblo (Ombudsman), la ciudad de unos 300.000 habitantes registró 22 homicidios en los primeros 29 días de 2021 contra 7 en el mismo periodo del año anterior. Además, se desplazaron más de 650 personas y otras 13 están desaparecidas.

La violencia no es un fenómeno nuevo en el puerto. Desde hace al menos dos décadas bandas armadas se disputan las rentas del tráfico de drogas, el secuestro y la extorsión.

Pero una nueva arremetida de grupos armados cercó a la población. Tras el acuerdo de paz con la guerrilla Farc en 2016, el Estado no tomó el control de los territorios dejados por la insurgencia marxista, según Patiño, lo que facilitó la consolidación de nuevas organizaciones que se disputan el negocio de la coca y la marihuana.

El mayor problema de Buenaventura es que “la oferta delincuencial es mucho más alta que la oferta de oportunidades laborales para los niños, niñas y adolescentes”, advirtió el personero.

A pesar de que el distrito portuario mueve el 60 % de las mercancías del país, sufre una pobreza que afecta al 41 % de su población que es en su mayoría afrodescendiente (88 %), según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística.