En la mañana de este lunes, las autoridades del municipio visitaron al cura y le impusieron el comparendo por poner en riesgo la salud de los habitantes de la región.

La fiesta se hizo en la tarde del domingo y los vecinos de la parroquia la denunciaron ante las autoridades, pero cuando la Policía acudió al lugar la fiesta ya había terminado. Para el festejo, dijo Blu Radio, un grupo de feligreses llevó torta y una papayera a la casa cural.

Los vecinos del lugar grabaron la celebración y eso permitió la sanción al párroco, según la Alcaldía de Sabanalarga:

“En el registro fílmico quedaron consignados algunos fundamentos que prueban que sí se registró una aglomeración que violaba las medidas establecidas por el gobierno local, lo que propició la imposición del comparendo”.

Dicha grabación se difundió rápidamente por redes sociales:

Sabanalarga tiene restricciones de toque de queda y la ley seca desde las 7:00 de la noche, pero la fiesta terminó sobre las 5:00 de la tarde, por lo que esas medidas no se violaron.

El párroco se defendió en la Emisora del Atlántico asegurando que los 10 asistentes tenían tapabocas y que la celebración se cumplió en un espacio abierto; además, según él, es una “retaliación” de quienes grabaron los videos porque tienen “un litigio con la iglesia por la poda de unos árboles que dividen los predios”.

De la Hoz podrá apelar el comparendo “presentando las pruebas y evidencias que demuestren que no estaba violando las medidas gubernamentales y municipales”, añadió Alerta Caribe.

Alcaldía de Sabanalarga
Alcaldía de Sabanalarga

Entre tanto, el párroco también le dijo a la emisora que piensa tomar “acciones legales contra el Secretario de Gobierno de Sabanalarga por su mal procedimiento durante la visita a la casa cural”.

Esta fue solo una de las 68 fiestas que se registraron en Sabanalarga el fin de semana. Las demás fueron disueltas y se impusieron 87 comparendos por el incumplimiento de las medidas para frenar la expansión del coronavirus.