En el momento en que aterrizó, Murcia Guzmán fue conducido por oficiales de migración hasta un área especial para entregarlo a la Dijín, que legalizó su captura por los delitos de lavado de activos y captación masiva y habitual de dinero.

En Colombia le esperan cerca de 22 años de prisión y una multa superior a los 15.000 millones de pesos. Sin embargo, mientras era trasladado por los oficiales, varios medios se acercaron a preguntarle por las 1.993 víctimas que estafó en Colombia, según cifras de la Fiscalía.

Él, aparentemente tranquilo, solo contestó:

“Que Jesucristo las bendiga. […] Que Jesucristo bendiga a toda Colombia”.

Luego le preguntaron por el dinero que le quitó a cientos de colombianos y afirmó que “está en manos del gobierno colombiano”.

Fueron solo unos segundos en los que estuvo en contacto con los medios que se le alcanzaron a escuchar esas palabras para las personas que lo perdieron todo al invertir en la captadora ilegal de dinero DMG que creó con su entonces esposa Joane Ivett León Bermúdez, con quien amasó una inmensa fortuna.

Luego lo subieron a un vehículo para entregárselo a la Fiscalía y ponerlo a disposición de un juez. La sentencia contra Murcia Guzmán está en firme desde 2015 cuando también se confirmó que debe reparar e indemnizar a las víctimas.

En video, el momento de su respuesta: