El organismo señaló que las protestas ciudadanas por el asesinato de Javier Ordóñez evidenciaron “problemas de fondo en las actuaciones de la fuerza pública que merecen reformas concretas”, al denunciar lo que calificó como “hechos parapoliciales”.

Y añadió una serie de propuestas de lo que ellos creen que deben tener dichos cambios estructurales:

Garantizar la independencia y neutralidad en el ejercicio del control interno de la Policía. Se debe considerar recuperar la figura del Comisionado Nacional para Asuntos de Policía que fue suprimida en 1997.

El veedor, Guillermo Rivera, explicó que se trata de un civil externo a la institución que hace las veces de inspector, “de persona que desarrolla labores de control interno sobre las labores de la Policía”.

–  La evaluación y seguimiento al interior de la Policía debe comprender el componente de prevención de acciones constitutivas de violaciones a los Derechos Humanos de los ciudadanos.

La entidad agregó que se debe desarrollar una formación más intensiva en esta materia con el apoyo de las universidades más especializadas.

–  Instaurar mecanismos para vigilar y garantizar el estricto cumplimiento, por parte de la Policía y todos sus efectivos, de las instrucciones impartidas por el alcalde o alcaldesa de la ciudad.

– Adelantar iniciativas institucionales orientadas a pedir perdón a las víctimas de los hechos ocurridos.

Todo esto porque, dice la Veeduría, “las dinámicas de abuso policial” no fueron exclusivas de esos dos días ni el de Javier Ordóñez es el único caso.

Y aseguró que en lo que va del 2020 se han recibido 137 denuncias por abuso policial y vulneración de los derechos humanos, distribuidas así:

– El 86 % fueron denunciados por violencia física, verbal y procedimiento arbitrario. Los reportes de la Policía de Bogotá mencionan que apenas se están investigando 38 casos del total. La mayoría de los abusos se presentan en Ciudad Bolivar, Rafael Uribe y Mártires.

– Las denuncias recibidas por la Personería también preocupan. Esta entidad ha registrado 141 denuncias sobre abuso de autoridad; de estas el 50 % fueron hombres; 35 %, mujeres; y 10 %, población LGTBI. Por su parte, la Veeduría Distrital, cuenta con tres expedientes abiertos frente al abuso de autoridad.

La Veeduría también señaló que hay una pérdida preocupante de confianza en la Policía y añadió:

“Según el Barómetro de las Américas, solo uno de cada cuatro habitantes de la ciudad confía en esa fuerza. Esta cifra la corrobora el Observatorio de la Democracia de la Universidad de los Andes, que a partir de otra encuesta determina que solo tres de cada 100 bogotanos que acude al derecho a la protesta, confía en la Policía”.