Así lo detalló Diego García, gerente para la emergencia del COVID-19 en Cundinamarca, quien detalló qué fue lo que pasó con las vacunas dañadas que se albergaban en los congeladores de la Gobernación. 

“Las vacunas se encontraban en el almacén, estaban a temperatura de -5 grados en proceso de refrigeración y un funcionario, desafortunadamente, las pasó de nuevo a temperatura de ultracongelación, cosa que no se podía hacer”, indicó García en Noticias Caracol.

Fueron 7.020 las dosis de la vacuna de Pfizer las que se dañaron y ahora deberán ser botadas por la Gobernación de Cundinamarca, agregó el funcionario. 

García no estipuló cómo se recuperarán estas dosis y quién les responderá a los adultos mayores que se quedarán sin su vacuna hasta que estas se repongan.

El funcionario solamente destacó el avanzado nivel de vacunación en el departamento. Indicó que en Cundinamarca ya se ha puesto el 92 % de dosis que han sido asignadas por el Gobierno Nacional

Este es el anuncio de la Gobernación de Cundinamarca: