De acuerdo con Noticias Caracol, Moreno Murillo conoció al hombre al llegar a Bogotá, y se puso en sus manos para que le retocara su cuerpo.

Él llevó a la joven a una vivienda en el barrio Los Laches, un sector deprimido en las faldas de los cerros orientales de la capital.

Pero ahora, diez días después de ese procedimiento, la joven permanece recluida en el hospital Santa Clara por una crisis de salud desencadenada por la sustancia que le inyectaron.

En declaraciones a ese medio, Rosa Murillo, madre de la universitaria, afirmó que el procedimiento “lo hizo una persona sin conocimiento ni experiencia”. “No sé qué artimañas utilizó para hacerle este daño”, agregó.

La madre dijo que dos días después de la improvisada intervención su hija se sintió mal y por eso fue recluida de urgencia en el hospital Santa Clara: “Tenía adormecimiento en las piernas y tanto dolor que una amiga donde ella se quedó esa noche la llevó a ese centro médico”, mencionó a Noticias Caracol.

En este centro asistencial lleva ocho días y su estado es crítico. Aún no aparece el responsable, pero ya hay una demanda en curso para determinar qué fue lo que ocurrió al sur de Bogotá y, mientras tanto, la joven oriunda de la capital del Meta será sometida a otra cirugía para evitar más daños en su cuerpo.