Se trata del tomate de árbol, cuyo jugo es frecuente objeto de discusiones entre sus amantes y detractores en redes sociales.

El representante permanente de Rusia ante Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, por ejemplo, mostró su interés por importarlo a su país y animó a la Unión Europea a hacerlo también.

Los diplomáticos del Reino Unido, Francia, Alemania o Guinea Ecuatorial, elogiaron su sabor también.

Todos ellos hacían parte de la delegación del Consejo de Seguridad que se reunió con excombatientes y representantes políticos de las Farc y de la sociedad civil, tanto en Bogotá como en las zonas afectadas por el conflicto, entre el 11 y el 14 de julio.

El vicerepresentante del Reino Unido en la ONU, Johathan Allen, explicó que tuvieron esa experiencia en su visita al Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) de Santa Rosa, en Caldono, Cauca. Allen alabó “la calidad del proyecto” y también la de los tomates de árbol que pudieron “consumir directamente”.

“El proyecto productivo del tomate de árbol permitió al Consejo ver cómo la agricultura es parte central de la reincorporación de los excombatientes”, agregó Allen.

El diplomático británico subrayó que los integrantes de este plan “se sienten orgullosos por lo que han logrado en 6 meses y empiezan a pensar en vender más allá del mercado local a supermercados y canales de distribución nacionales e internacionales”.