En redes sociales reportaron que se sintió principalmente en los departamentos de Santander, Boyacá y Casanare.

Es al menos el cuarto temblor de intensidad mayor a 4 grados que se registra en el país en las últimas dos semanas, siendo el tercero en magnitud después del de 5 grados del pasado primero de abril y el de 5,1 del 28 de marzo.

Aunque la sucesión de temblores resulta sumamente inconveniente en un momento en que la gente debe permanecer en aislamiento y evitar tener que evacuar sus hogares, la baja intensidad de la mayoría de los sismos ha permitido que se libere energía y se presenten temblores fuertes que causen temor.

Hasta las 11 de la noche del lunes no había reportes de daños ni víctimas.