El soldado cumplió con la orden, vestido de un traje de bioseguridad que lo cubrió completamente, mientras Luna, como se llamaba  la criolla de 4 meses que fue víctima de maltrato animal, era despedida con honores militares, informó Noticias Uno.

Cavar la tumba del animal solo fue un acto de reparación, señaló el noticiero, que no eximirá a Angulo, y otros 3 soldados, de un proceso penal y disciplinario por la muerte de Luna.

Los 4 soldados fueron retirados del Ejército y ya se les imputó el delito de maltrato animal —a Angulo como autor, y a los otros 3 soldados como coautores— y se les dictó medida de aseguramiento no privada de la libertad, que consiste en que están obligados a presentarse ante el despacho de la Fiscalía.

Pese a la evidencia, ellos no aceptaron su responsabilidad.

Luna se despidió de este mundo en una calle de honor que le hicieron uniformados de la misma unidad militar donde murió. Una uniformada marchó con el cuerpo del animal y lo entregó a miembros del CTI.