La orden era eliminar todas las evidencias que pudieran incriminar a Castaño Gil como determinador del asesinato de Jaime Garzón para desviar el curso de la investigación, según allegados al proceso que fueron entrevistados por el programa Expediente Final.

El abogado del caso, Sebastián Escobar, aseguró que el extinto jefe de las AUC citó a los sujetos involucrados en el homicidio a una finca en Tierra Alta, Córdoba, para tenderles una celada.

De acuerdo con un informe de El Espectador, los elegidos hacían parte de la banda La Terraza y fueron identificados por las autoridades como Yeimar de Jesús Arboleda Suárez, alias ‘Yilmar’; Alexánder Londoño, alias ‘Alex Sanpedro’; Helquin Sánchez Mena, alias el ‘Negro Elkin’ y Ángela María George Torres, alias ‘Ángela’.

Aunque en el lugar murieron la mayoría de los involucrados con el asesinato de Garzón, otros fueron literalmente cazados y silenciados en hechos en donde estuvieron involucrados agentes de la Policía y del Grupo Antiextorsión y Secuestro de Medellín, agregó a ese programa el exdirector de Fiscalías Iván Lombana.

De hecho, Escobar y Lombana coinciden en que alias ‘Ángela’ fue secuestrada por policías en el parque El Poblado de Medellín y entregada a paramilitares del bloque Cacique Nutibara, que se encargó de desaparecerla.

A 20 años del asesinado de Jaime Garzón solo hay dos condenados por la justicia; ellos son el extinto jefe paramilitar Carlos Castaño Gil y el entonces subdirector del DAS José Miguel Narváez, agregó Expediente Final.

En agosto de 2018, Narváez fue condenado a 30 años de cárcel, mientras que Castaño Gil, de quien se dice fue ejecutado por Jesús Ignacio Roldán Pérez, alias ‘Monoleche’, en 2004, fue condenado en ausencia por la Corte Suprema de Justicia a 28 años de prisión.

El proceso abrió investigación penal a los agentes del DAS que cumplieron funciones de Policía Judicial y a los testigos que rindieron versiones  “inverosímiles” sobre los hechos acaecidos en hace 20 años, bajo la sospecha de que sirvieron para desviar las primeras investigaciones y ocultar a los verdaderos responsables del homicidio del periodista.

Vea el informe de Expediente Final: