Ramiro Bejarano Guzmán, columnista de El Espectador, destacó que el que quiera aplicar al beneficio en programas de pregrado, especializaciones y maestrías “no puede ser cualquier godito”, sino que debe demostrar ser miembro del partido Conservador mínimo hace dos años.

Pero eso no es todo, los que estén aplicando también deberán demostrar participación activa en la colectividad y entregar una carta en la que responden el motivo por el cual se merecen ser parte del convenio de descuentos, que cierra el próximo 15 de julio.

“Esto va dirigido a la militancia más agresiva”, destacó el columnista, y agregó que estas ferias de rebajas buscan multiplicar a los miembros del partido Conservador (que es partido de Gobierno), y no incrementar en número de estudiantes en las aulas.

Aunque varias instituciones privadas de Colombia tuvieron o tienen algo que ver con distintos partidos políticos, el columnista advirtió que nunca en la historia se había visto “semejante publicidad tan contraria a la educación misma, como la que han organizado el partido de Caro y la Sergio Arboleda”.

De hecho, indicó que estas alianzas no son convenientes ni siquiera para aliviar las finanzas de las universidades en medio de la crisis que enfrentan por la pandemia de la COVID-19 ya que, según él, cuando estas se ponen al servicio de un grupo político, da paso a que inicie el oscurantismo, la mediocridad y la intriga, “que sustituyen el rigor académico y la investigación”.

“Esas universidades son prósperos emporios comerciales, en los que empieza a ganar más protagonismo el propósito de incrementar sus arcas o sus aportes en grupos financieros, que el de multiplicar la investigación o los programas de formación superior”, indicó el columnista en el rotativo.