El primer choque de la jornada se dio luego de que el presidente del Senado, Ernesto Macías, recusara al senador Iván Cepeda con el argumento de que su esposa trabaja en la JEP.

A partir de ahí, según la transmisión en vivo del Senado, se abrió un candente debate entre los partidos de oposición y los que se han mostrado afines al Gobierno, lo que retrasó la discusión de las objeciones que presentó el presidente Iván Duque.

La disputa entre senadores se centró en votar impedimentos toda la tarde y noche, pues según el análisis que hace Semana el tema tomó importancia ya que “cada voto cuenta” y dependiendo de cuales son aprobados varía el quórum.

“Los impedimentos son claves en la discusión de las objeciones, porque en caso de ser aceptados esto disminuye el quórum decisorio y por tanto los votos que se necesitan para hundir o sacar a flote las objeciones. El uribismo quiere votar en pleno porque sabe que no tiene las mayorías y por eso está solicitando la reapertura de sus impedimentos, lo cual provocó un largo debate en el Capitolio. Hay que tener en cuenta que sin contar los impedimentos el Centro Democrático cuenta con 19 votos en Senado”, explica Semana.

Uno de los beneficiados con este debate fue el senador Álvaro Uribe, que aunque se había declarado impedido en la pasada legislatura; cuando se aprobó la ley estatutaria de la JEP, una votación mayoritaria lo autorizó a participar en este nuevo debate de objeciones.

8 horas después de esta batalla de impedimentos y recusaciones, varios senadores afines al Gobierno pidieron aplazar la sesión para este martes, pero congresistas de oposición denunciaron un intento de “dilatar” el tema.

“Aquí nos estamos jugando el presente y el futuro del país… votemos esto ya, porque cada uno ya sabe cómo va a votar las objeciones”, dijo el senador del Polo Democrático Alexánder López, que llamó la atención por las más de 8 horas que se perdieron.

Lo mismo denunció el senador Jorge Robledo, que señaló “al Centro Democrático, al presidente del Senado y al presidente Iván Duque” de “retrasar” a propósito la sesión para “dilatar” la discusión.

Pero la senadora Paola Holguín salió en defensa de su bancada y aseguró que si el debate se torna de esta forma es porque se quieren revisar a fondo las objeciones a la JEP, y que la intención “no es tumbar ningunos acuerdos”.

“Respeten a las instituciones”, dijo Holguín, luego de que se oyeran voces que señalaban supuesta mermelada del Gobierno para buscar votos a su favor.