Además de anunciar la implementación de pico y cédula y toque de queda en algunos municipios, una circular conjunta de los ministerios de Salud y del Interior recogería algunos puntos específicos a tener en cuenta en la temporada que se avecina.

El ministro de Salud, Fernando Ruiz, habló de algunas que ya se venían haciendo en días pasados, como evitar visitas a familiares no convivientes o evitar hospedarse en la misma casa de las personas a las que se visita.

Además, se reiteraron mensajes que parecen de sentido común, pero que conviene reforzar. Por ejemplo, subrayó que quitarse tapabocas en sitios sin ventilación —aunque esté permitido, como en el caso de restaurantes– todavía representa un peligro latente. Eso y que las personas que ya han recibido una vacuna tampoco están del todo exentas de contagiarse con COVID-19.

Las principales novedades, enfocadas en la época, incluyen la posibilidad de que mandatarios locales implementen la prohibición absoluta de fiestas privadas.

Sobre las celebraciones propias de la Semana Santa, Ruiz señaló que “se puede asistir a lugares de culto, templos e iglesias, pero la recomendación es no hacer procesiones y mantener el distanciamiento físico”. Además, sugirió reducir al máximo los actos religiosos a la virtualidad, pero no habló sobre prohibición alguna de esas ceremonias.

El ministro del Interior, Daniel Palacios, dio detalles sobre algunos alcances de las medidas. Por ejemplo, indicó que hoteles, restaurantes y parques están exentos de pico y cédula, y que tampoco se restringen domicilios.

Sin embargo, reiteró que no se autorizan eventos públicos y se mantiene la prohibición de todo tipo de celebración presencial, incluyendo el cierre de discotecas y lugares de baile.

En ese sentido, pidió que las autoridades territoriales refuercen medidas de control para evitar la realización de fiestas y autorizó a que aquellos municipios con una ocupación de más de 80 % en unidades de cuidados intensivos limiten el funcionamiento de playas malecones y lugares como plazoletas.