El funcionario señaló, en entrevista con Blu Radio, que las sanciones para la cadena de droguería Cruz Verde puede ir desde una amonestación hasta “la perdida de la licencia para funcionar en la ciudad de Bogotá”, si se encuentran graves fallas.

Esta investigación se lleva a cabo luego de que  una farmacia de esa cadena se entregara erróneamente un medicamento para dolores fuertes, en lugar de un purgante, lo que acabó con la vida de dos hermanos de 7 y 10 años.

La indagación a ese punto de venta —hecha por la Secretaría de Salud —arrojó que esa farmacia, ubicada en la calle 124 de Bogotá, presentaba fallas en los procesos de almacenamiento y dispensación de medicamentos a IPS, ausencia de información al paciente sobre el uso adecuado de medicamentos e incumplimiento en las normas sanitarias de los servicios ofrecidos en el establecimiento.

Por lo mismo, Gómez explicó en la emisora que como se trata de una cadena de droguerías, “no solo se evalúa el punto de atención, sino los otros puntos”.

“Suponemos, [que] siendo una cadena, los mismos procedimientos que se llevan en un punto se llevan en los otros; y entonces esto hace parte del proceso de investigación y sanción eventual”, manifestó el secretario de Salud del Distrito

El funcionario agregó en la entrevista que para evitar el mal despacho de los medicamentos se debe tener en cuenta el lugar donde se almacenan (algunos incluso deben estar bajo llave), el proceso (se debe leer en voz alta el fármaco y la fórmula al cliente) y la capacitación y formación del personal que los despacha. Esos tres puntos son los lineamientos de la investigación.

“Esas tres cosas son las que estamos mirando. Una, o las tres, pudieron haber fallado”, concluyó el funcionario.

Entretanto, la familia de los menores recibió atención mental por la tragedia, confirmó el Distrito.