Luis Gabriel Urrea Naranjo, funcionario de la Secretaría de Salud de Santander, aseguró a El Regional que al restaurante se le incautaron “utensilios que ya habían terminado con su vida útil”, así como varias carnes para verificar a qué especie pertenecen.

El funcionario añadió al mismo medio local que, durante la visita de control, al representante local del establecimiento se le pidieron comprobantes de la procedencia de la carne, pero él no entregó nada.

Ante lo anterior, la Alcaldía de San Gil y la Secretaría de Salud de ese municipio comenzaron una investigación para determinar a qué especie pertenece la carne que se vendía allí, informó Urrea Naranjo y añadió que el restaurante fue sellado mientras avanza la indagación.

La información acerca de que posiblemente se trataba de carne de perro se viralizó luego de que en redes se publicaran fotos de lo que parecen ser restos caninos en una cocina.

A continuación puede ver la entrevista completa al funcionario de la Secretaría de Salud de San Gil; allí aparecen las imágenes mencionadas: