Así lo plantea María Jimena Duzán en su columna de Semana en donde analiza uno de los posibles trasfondos políticos de las imágenes que le dieron la vuelta al mundo el pasado 12 de septiembre.

La columnista parece tener una idea diferente respecto a las imágenes de Juan Guaidó junto a dos reconocidos cabecillas de ‘los Rastrojos’.

“Puede que el presidente interino de Venezuela sea así de ingenuo, pero la inteligencia colombiana que armó su operativo para que entrara a Colombia sí debía saber que ese territorio era un polvorín y que era controlado por ‘los Rastrojos’”, subrayó Duzán en Semana.

Y enseguida, la periodista advierte que es un secreto a voces que esta región del país ha sido del dominio de grupos paramilitares desde los años en los que Salvatore Mancuso instaló un comando paramilitar en el Catatumbo para disputar la hegemonía del narcotráfico a las guerrillas de las Farc y el Eln.

“¿Se utilizaron en ese operativo a ‘los Rastrojos’ para traer a Colombia al presidente interino de Venezuela? ¿Quién del Gobierno responde? ¿Señor canciller? ¿Cuál es la relación que hay entre inteligencia militar y ‘los Rastrojos’, ‘los Pelusos’ y el ‘Clan del Golfo’ que son varias de las bandas que operan en la zona de frontera con Venezuela, las cuales están librando una guerra a muerte contra las disidencias de las Farc y el Eln por el control de las economías ilícitas?”, preguntó Duzán para introducir la idea de una presunta alianza de fuerzas del Estado con la criminalidad organizada.

“Pero si nos indigna que Maduro tenga una retaguardia armada para desestabilizar a Colombia mientras su pueblo muere de hambre y desfallece, también nos debería indignar que en Colombia haya una mano negra que esté buscando aliarse con ilegales armados bajo la premisa de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo. La política con armas, sea de izquierda o de derecha, siempre es nefasta. Y esa mano negra se ve detrás de esa foto”, señaló la columnista de Semana.