Alejandro Martínez, presidente de la Asociación Colombiana del GLP, Gasnova, habló con EL NUEVO DÍA sobre la coyuntura que atraviesa el sector por los altos precios internacionales, la importancia del gas propano en el país y el futuro de la industria del petróleo.
En el Tolima más de 300 mil personas utilizan el gas licuado del petróleo (GLP), o más conocido como gas de pipeta, el cual tendría un alza de más del 50 %. El aumento se daría en julio, por esto, Gasnova solicita al Gobierno nacional un subsidio para este servicio público.
EL NUEVO DÍA (END): ¿Cuál es el consumo de gas propano en Colombia?
Alejandro Martínez (AM): En el país son 12 millones de personas las que consumen GLP, que comúnmente se conoce como gas propano en cilindro. Dos terceras partes de ese consumo en su mayoría es residencial de usuarios de estratos 1 y 2; viven sobre todo en lugares a donde no llega el gas natural o es muy costoso.
El GLP también se utiliza en el sector comercial e industrial, por ejemplo, en los hoteles, restaurantes, en la industria avícola, el sector floricultor, para calentar las vías que se están construyendo, entre otros.
Los principales consumidores de GLP en el país son Antioquia, Cundinamarca, Valle y Nariño, mientras el Tolima consume un 3 % del total nacional.
E.N.D.: ¿El sector cómo está actualmente?
A.M.: El sector ha venido creciendo a buen ritmo en los últimos años, sin embargo, el precio desde hace año y medio se disparó a nivel mundial y eso afecta a Colombia. Ecopetrol, que es el principal suministrador en el país, fija un precio que es al cual la compañía exportaría el GLP si no hubiera quien se lo comprara en Colombia.
Así pues, el precio internacional ha subido porque China está produciendo mucho plástico, y sus plantas de petroquímica consumen gas propano, lo cual impulsa la demanda mundial.
E.N.D.: ¿Qué se ha hecho al respecto?
A.M.: Desde hace año y medio el precio del GLP que nosotros compramos se duplicó, eso llevó a que en el segundo semestre del 2021 bajará el consumo en un 6 %. Lo preocupante es que seguramente mucha gente volvió a utilizar leña.
Afortunadamente en diciembre Ecopetrol anunció un descuento del 30 % en el precio al que nos vende a las distribuidoras el GLP, que como materia prima representa el 50 % del valor de un cilindro. La compañía estableció el descuento desde enero hasta junio de este año, lo que nos ha permitido parar la caída del consumo.
Pero en julio volvemos a pagarle a Ecopetrol a precios internacionales, se estima que sería un 48 % más. Esta situación nos preocupa porque es un alza muy alta en el cilindro que se traslada al usuario, que ya ha visto duplicado el precio en el último año. Además, es el único servicio público que no tiene subsidio para los estratos 1 y 2.

E.N.D.: Ante esta subida inminente, ¿qué solicita la Asociación?
A.M.: Fíjese que para el agua, la luz y el mismo gas natural hay subsidios, pero para el GLP lo hay en solo cinco departamentos, y el Tolima no está incluido. Debería haber, es inequitativo que los usuarios de GLP no tengan subsidio.
Claro, el Gobierno nacional nos dice que poner un subsidio dada la situación fiscal del país es muy complicado. Para la gasolina el valor del subsidio este año ya alcanza un déficit en el Fondo de Estabilización de Precios de $12 o $14 billones; pensar en bajarle un poco a ese subsidio le daría la posibilidad a los usuarios de estratos 1 y 2 de GLP de acceder a un alivio.
Además, los analistas estiman que los precios altos en el mundo se van a mantener por dos años, porque las petroleras de EE. UU. no han invertido en la producción de petróleo, de donde proviene el GLP. La situación es complicada, Ecopetrol no va a prorrogar el descuento, por eso estamos diciendo que sería bueno que el Gobierno acuda a la figura del subsidio.
E.N.D.: ¿Cuál es la importancia del gas propano para la ruralidad?
A.M.: En las zonas en donde no es económicamente viable hacer el tendido de gasoductos, el GLP es la forma para que la gente cuente con un combustible limpio. Igualmente, por ser portable es una solución energética muy eficiente.
En el país consumen leña seis millones de colombianos, lo cual genera una gran cantidad de enfermedades respiratorias que afectan a mujeres y niños, aparte está la deforestación que causa.
E.N.D.: ¿Colombia puede desligarse de la producción de petróleo?
A.M.: Esa es una decisión que si se llegara a tomar generaría unos graves perjuicios al país. El sector petrolero aporta casi una cuarta parte de los ingresos corrientes del Gobierno nacional. Si eso se pone en riesgo, pues la forma de cubrir ese faltante sería a través de nuevos impuestos que pagaríamos los contribuyentes o aumentando la deuda pública.
La humanidad ya sabe que no puede seguir consumiendo hidrocarburos por el calentamiento global y los gases de efecto invernadero, pero hay que hacer una transición ordenada, no podemos dar un salto al vacío y acabar con la explotación petrolera.
Si Colombia tuviera que traer petróleo de Estados Unidos, qué pasaría con el diesel, el gas natural, el GLP, y todos los productos derivados, los precios se duplicarían.
E.N.D.: ¿Actualmente las reservas por cuántos años pueden garantizar gas propano en Colombia?
A.M.: Tenemos en materia de petróleo reservas hasta para seis años, y de gas natural para nueve. Entonces, si se para la exploración las compañía petroleras viendo que aquí no son bienvenidas, dejan de hacer inversiones inmediatamente. Es una situación muy compleja.
Qué se sabe de la participación de Petro en una película
El presidente Gustavo Petro será el primer presidente en aparecer en una película. Ningún mandatario en ningún país del mundo usó su cargo para estar en un papel dentro de un filme, pero el mandatario colombiano sí lo hará. Se sabe que el presidente saldrá como un extra dentro de una de las escenas de la película que relata la historia del almirante Padilla, en la época de la descolonización, y que la película se graba con recursos público: una parte los entregó RTVC y la otra, el Ministerio de las TICS. Detrás de la película está la productora Valencia Producciones FX y hay varias personalidades del cine y la televisión colombiana involucrados en su realización. En total, la película tiene un contrato en el Secop firmado por casi 4 millones de dólares para su ejecución.
LO ÚLTIMO