El presidente de Argentina asistió a la Plaza de Bolívar, de Bogotá, para darle la bienvenida a Gustavo Petro en la presidencia de Colombia y fortalecer el lazo entre los dos países que hacen la frontera de Suramérica.

Luego de que el presidente pidiera que le trajeran la espada de Bolívar empezó un discurso en el que tocó muchísimos temas relacionados a sus decisiones como nuevo mandatario del país, entre muchos otros temas.

En un momento, Petro dijo: “Agradezco la presencia de presidentes, presidentas y otros representantes  de los pueblos hermanos de Latinoamérica y del mundo. En tiempos en los que vemos a naciones hermanas entre sí […]”.

Ahí fue cuando las cámaras de la transmisión oficial mostraron al presidente Alberto Fernández y al resto de mandatarios. Sin embargo, la imagen del mandatario de Argentina fue más destacable porque parecía dormido. Él tenía los ojos cerrados, pero movía su pie derecho, además de mover la cabeza, como estando de acuerdo con lo que decía Petro.

Minutos después, Pulzo fotografío a Alberto Fernández con la cabeza hacia atrás y con una postura como si estuviera completamente dormido.

(Vea también: Esposa de Petro no quiso vestido en posesión, prefirió pantalón: dan detalles de su ‘look’)

Presidente de Argentina parecía dormido en discurso de Gustavo Petro

En redes sociales también dieron cuenta de esta situación y expusieron con burlas la actitud del presidente Alberto Fernández durante este discurso de Gustavo Petro que duró 56 minutos.

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Estos son algunos de los comentarios de las personas a las que también les pareció que el presidente de Argentina estaba dormido.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.