El sacerdote Néstor Grimaldos se encontraba trasmitiendo la eucaristía el pasado domingo en la mañana cuando, repentinamente, ingresaron varios uniformados de la Policía para suspender el acto religioso.

La denuncia la hizo el exalcalde de Tona y hoy concejal de Bucaramanga Francisco González, que dijo en Twitter que fue una “falta de respeto que se tuvo frente a la Santa Misa”, y aseguró que el párroco “y su pastoral estaban cumpliendo con los requisitos frente al cuidado de la COVID-19”.

A esta queja se sumó el senador Liberal Jaime Durán, que publicó un video con los reclamos del sacerdote y dijo que la ceremonia era “asistida por 6 personas de parroquia”.

“Razón asiste a padre Grimaldos en exigir respeto en acto que no genera riesgo sanitario en municipio no COVID-19”, agregó el senador en su perfil de Twitter.

Y es que en el video se escucha cuando el sacerdote le reclama a un policía por interrumpir la misa, al parecer, sin justificación alguna, y le hace saber que la noche anterior hubo una celebración cerca de ahí que no tuvo reparos por parte de la autoridad.

Anoche hubo una fiesta en el barrio de allá y ustedes no llegaron a molestar, y estaban consumiendo bebidas en la calle, ellas son testigos”, se escucha en la grabación.

“Usted sabe que yo le respeto todo lo referente a la eucaristía, pero como autoridad debo constatar las denuncias que me llegan. Es mi función”, responde el uniformado.

Luego de eso, el sacerdote se dirigió a la comunidad religiosa:

“Para que se den cuenta del atropello que se está viendo aquí, porque, por decreto de la alcaldía, desde el domingo pasado podemos celebrar públicamente, pero no lo hemos hecho. Anoche hubo una fiesta con gente tomando en la calle y no les dijeron nada, pero a nosotros sí nos vienen a interrumpir […] estamos hablando con el alcalde porque parece que a él tampoco le prestan atención y se pasan los decretos por la galleta. Ahora volvemos”.

González también denunció que la Policía se habría sobrepasado en medio de un procedimiento en el que detuvieron a un menor de edad que alimentaba a unos cerdos, a la entrada del municipio, y, por eso, Vanguardia informó que las autoridades locales van a investigar estos procedimientos.

“Vamos a hacer revisión de cada una de las situaciones que se registraron para poder colaborar con la normal convivencia de todo el municipio de Tona”, aseguró el secretario del Interior de Santander, Camilo Arenas, citado por ese medio.