Los ganaderos han mostrado preocupación porque el número de insectos ha crecido en las últimas semanas en los departamentos de Meta, Vichada y Casanare, indicó W Radio.

La emisora detalló que las zonas más afectadas son La Primavera, Santa Rosalía y Puerto Carreño y que se tiene preocupación porque el ganado consuma el insecto, pues los agricultores creen que su carne puede adquirir un sabor ácido, pero las autoridades no confirman ese escenario.

Además, mientras el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) adelanta un censo para conocer la magnitud de la situación, el Ministerio de Agricultura recomiendo no usar insecticidas para no afectar el medio ambiente.

El jefe de la cartera agrícola, Rodolfo Zea, le dijo a Noticias RCN que están trabajando “con las autoridades locales y campesinos para hacer, a partir de herramientas biológicas, un control de esta plaga. Lo más importante es que todavía el insecto no está en su etapa de adultez y se puede detener”.

Mientras tanto, Jaime Cárdenas, subgerente de protección vegetal del ICA, añadió en el informativo que ya activaron protocolos “con enfoque preventivo; este saltamontes ha sido estudiado ampliamente y conocemos muy bien sus hábitos y sus puntos débiles”.

Las autoridades añadieron que esta especie no es la misma que afecta a países de África o a Brasil, Paraguay y Uruguay, pues se le conoce como la langosta llanera y pertenece al grupo denominado grillos o saltamontes, al que se le debe detener a tiempo para evitar los daños económicos.

En otras ocasiones, el ICA ha entregado los detalles científicos que indican que “por su alta densidad poblacional y comportamiento gregario, es uno de los insectos plaga más importantes de la entomofauna de la altillanura colombiana”.

“El ciclo biológico de la langosta llanera presenta, a partir del estado de huevo, nueve estados ninfales y un estado adulto, el cual muestra un aumento corporal progresivo de 6.5 a 42.7 mm de longitud y de 0.0048 a 1.30 gramos de peso. La densidad de individuos encontrados por metro cuadrado en estado ninfal es de 6.964 y en estado adulto es de 4 a 30”, puntualizó.

La entidad señaló que la hace seguimiento desde 2014, año en que los ganaderos hicieron los primeros reportes al ICA de la presencia del insecto en los municipios de Puerto Gaitán, Puerto López, Mapiripán y Puerto Concordia en el Meta. Desde ese momento se hacen “controles biológicos a través de un hongo entomopatógeno, el cual controla la población sin causar daño a otras especies”.

Para el año 2016 se evidenció la disminución en la población de langostas y su incidencia en esta zona y por la presión de enemigos naturales como aves, roedores y medio ambiente, entre otros, reseñó el ICA.