La joven, identificada por Noticias Caracol como Marla Gutiérrez, se basó en el Decreto 2759, vigente desde 1997.

En el texto, que modifica un artículo de 1958, quedó estipulado que:

“Prohíbese la colocación de placas o leyendas o la erección de monumentos destinados a recordar la participación de los funcionarios en ejercicio, en la construcción de obras públicas, a menos que así lo disponga una ley del Congreso”.

El decreto destaca que tampoco se pueden designar con el nombre de personas vivas ni los bienes públicos ni los “sitios u obras pertenecientes a la Nación, los departamentos, distritos, municipios o a entidades oficiales o semioficiales”.

Además, enfatiza que los ministerios, gobernadores y alcaldes deben velar porque esto se cumpla y solo pueden designar el nombre de personas vivas a dichos bienes si la comunidad lo pide y se trata de alguien que “haya prestado servicios a la Nación que ameriten tal designación”.

Por el momento, dijo el noticiero, la joven solo hizo una petición, pero anunció que si el Gobierno se niega a retirar la placa, ella le pedirá a un Tribunal Administrativo que ordene el cumplimiento de la mencionada ley.

La molestia de algunos ciudadanos no es nueva e incluso en Twitter algunos detallaron lo que les incomoda de la enorme placa conmemorativa, de la obra que une a los departamentos del Quindío y Tolima y que también tiene los nombres de la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez y otros funcionarios:

Esto sumado a que, desde que fue inaugurada, algunos columnistas le dedicaron unas palabras al hecho. El más reciente fue Daniel Coronel, que el pasado 13 de septiembre criticó la instalación:

“Además de insensible se ha vuelto usted vanidoso. Hay que ver el tamaño de la placa que mandó a hacer con su nombre para poner eternamente al lado del cuestionable Túnel de la Línea. Parecía Kim Jong-un, celebrándose a sí mismo. La placa le quedó grande, señor presidente. El puesto también”.

El periodista acompañó su afirmación de un corto video del momento justo en que la placa fue develada:

Mientras que el exministro Germán Vargas Lleras dijo el 6 de septiembre que al inaugurar esta obra había “poco que celebrar”, pero aprovechó para destacar su participación señalando que “fueron inimaginables las dificultades” que  el Gobierno del que él hizo parte tuvo que “sortear para enderezar este proyecto”, pues dijo que durante la administración de Juan Manuel Santos  se “recibió este desastre con un 1 % ejecutado y lo entregó en agosto de 2018 con un avance de más del 80 %”, y lanzó un sablazo a Duque:

“Por ello es justo decir que si a alguien se debe esta obra es al gobierno anterior. […] Pero tiene razón el presidente Duque cuando afirma que adueñarse de las obras es la peor mezquindad. Por supuesto que las obras no son de nadie, son públicas, son de todos, de los colombianos, pero bueno sería reconocer los aciertos y los esfuerzos financieros y técnicos para sacarlas adelante”.

Ahora queda esperar si el Gobierno logra defender su placa legalmente o si Marla Gutiérrez llevará la pelea a los tribunales.