Pero Egan, que ya le ha dado mucho al país a su corta edad, no podía hacer tanto. El líder de la Colombia Humana publicó en la red social varios trinos que, como era de esperarse, alborotaron y radicalizaron posiciones en el país.

En esos tuits, que tienen la impronta de una cuenta de cobro velada, Petro asegura que Bernal vivía en un barrio que califica como “parte de la historia de Zipaquirá”.

Habla del asentamiento llamado Bolívar 83, un sector que el senador no duda en denominar como “del M19”, el movimiento guerrillero del cual él hizo parte.

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Y reclama: “El barrio que con mis manos a mis 21 años ayude (sic) a construir y dirigir en plena lucha con toda su comunidad”.

Después, se victimiza: “De allí salí a la tortura y la cárcel”.

Petro recuerda que el terreno donde se levantó el barrio hace 36 años, en el bicentenario del natalicio de Simón Bolívar, fue el resultado de una toma de tierra de la curia en ese municipio cundinamarqués.

“1.500 personas, mayoría mujeres, lucharon, resistieron el desalojo y construyeron con trabajo comunitario el barrio, fue el hogar del campeón del tour (sic) de France”, recalca el político.

Aunque, en apariencia, el político no reclama explícitamente la victoria de Bernal como suya, el ejercicio que les plantea a sus seguidores es sencillo.

Consiste en un silogismo incompleto, en el que el político expone apenas dos premisas: ‘Egan vivió en un barrio que yo construí’, ‘Egan es campeón’, para que la gente llegue por sus propios medios a la conclusión: ‘Egan es campeón por mí’; u otra no menos esperable: ‘En terrenos del M-19 surgen campeones’. Como sea, el efecto es poderoso en época de elecciones.

Acá están los trinos:

Graves acusaciones a Juliana Guerrero y más miembros del Gobierno de Petro: habló alta funcionaria

Angie Rodríguez, exdirectora del Dapre y actual funcionaria del Gobierno, aseguró que hay más de 20 personas que están buscando desacreditarla con el presidente Gustavo Petro acusándola de varios hechos que ella no cometió, pero lo que sí hizo fue destapar una supuesta disputa interna de poder entre diferentes funcionarios o personas cercanas al presidente, como Juliana Guerrero y Carlos Carrillo, con quienes ella ha tenido una confrontación desde hace varios meses.