Cuando el ambiente aparentemente se calmó, Nicolás Petro volvió a salir de su refugio en Barranquilla para continuar con su actividad como político. Esta vez lo hizo en un evento en Puerto Colombia, donde lideró una reunión y participó de una charla con comunidades. El diputado enumeró las actividades que hizo y repartió abrazos con la gente, como para pasar la pena del escándalo de corrupción en el que está enlodado.

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La Fiscalía General de la Nación adelanta una investigación en su contra por las revelaciones que hizo su exesposa Day Vásquez, en las que aseguró que Nicolás Petro recibió dineros de exnarcotraficantes durante la campaña de 2021, un escándalo que hizo mella en el Gobierno de Gustavo Petro, pues incluso se llegó a decir que el diputado negociaba puestos con funcionarios del gabinete.

El hijo del presidente, que en un principió se declaró inocente y dijo que se apartaba de las apariciones en público, reversó su decisión y volvió a salir a las calles para compartir con sus electores, pues pese a que hay muchos que lo cuestionan, hay otros que lo apoyan.

Nicolás Petro publicó varias fotografías. En una de ellas se ve abrazando a una señora, en otra tiene un megáfono en mano y hay una en la que muestra el libro que está leyendo, el cual corresponde al de Gabriel García Márquez que es ‘El coronel no tiene quién le escriba’.

“Acompañando a mi gente a luchar por sus derechos, un abrazo reconfortante”, fue uno de los mensajes del diputado en su cuenta de Instagram.

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Hasta el momento, la única aparición de Nicolás Petro había sido en la Asamblea del Atlántico donde tomó el micrófono y se refirió a su situación: “En los últimos días, he vivido un linchamiento social y mediático sin precedentes. He sido lapidado, culpado, incriminado y desprestigiado en titulares de prensa, quienes han vulnerado mi derecho a la presunción de inocencia”.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.