Su actividad es muy parecida a la de miles de colombianos que, a causa de la crisis que desató el coronavirus, se rebuscan todos los días el sustento.

Serrano prepara tortas artesanales y las entrega personal mente en varios casos. Su caso es, de nuevo, un ejemplo para muchos (independientemente de las pasiones que despierta el caso de su esposo), seguramente no para que hagan lo mismo, sino por la determinación de no quedarse de brazos cruzados.

Ella trabaja con un sistema que consiste en que de sábado a miércoles toma los pedidos de quienes conocen lo que hace o de quienes la encuentran en Instagram. Los jueves y viernes los deja para preparar sus platillos y para las entregas.

Aunque su especialidad son las tortas, entre las que se destacan las de zanahoria y otra que ella llama María Luisa (cualquiera de 8 porciones cuesta 30.000 pesos), el fin de semana que pasó (Día de la Madre) experimentó con un menú distinto.

Serrano se aventuró a hacer, entre otros platos, pollo al curry, por 70.000 pesos para dos personas, y vendió más de 100.