La fiesta se llevó a cabo el pasado fin de semana de forma clandestina en una finca hotel en Montenegro, y los asistentes violaron la orden de aislamiento para aglomerarse pese al riesgo de contagio que hay por la pandemia. Para ese momento, La Crónica del Quindío reportó que gracias a una denuncia ciudadana la Policía llegó al sitio y puso fin a la celebración.

Los uniformados impusieron 31 comparendos por incumplimiento de la medida sanitaria y capturaron a dos mujeres, una de ellas, según el medio regional, con antecedentes de haber infringido la medida de cuarentena. La otra capturada es la organizadora del evento.

Si bien la situación no pasó a mayores y quedó en los registros periodísticos como un caso más de fiestas clandestinas en medio de la cuarentena, no fue hasta el viernes cuando el alcalde de Montenegro, Daniel Restrepo, dio la alerta de que uno de los invitados que estuvo en la fiesta de 15 años dio positivo en la prueba de COVID-19.

“Es una jovencita de más o menos veintialgo de años, quien estaba en la fiesta, y al hacérsele el primer abordaje con el equipo epidemiológico la persona nos manifestó que ella había estado en la fiesta esa clandestina”, confirmó Restrepo en diálogo con El Quindiano.

El mandatario explicó, en el medio local, que la gran mayoría de estas personas residen en el municipio, y que como varios jóvenes estuvieron en la fiesta también se les está “haciendo un llamado a los padres” para que se mantengan aislados y se sometan a las pruebas.

“Hay que evitar que salgan a la calle” y puedan contagiar a otras personas, afirmó el alcalde, pues su preocupación es que Montenegro sumó dos nuevos casos positivos y ya acumula nueve personas contagiadas.