El hecho ocurrió en una de las zonas más turísticas de Santa Marta (Taganga), en donde asisten miles de personas para disfrutar del caribe colombiano.

En repetidas ocasiones, la mujer sumergió y escurrió el trapero sucio a la orilla del mar y, lo que más llamó la atención, es que ninguno de los bañistas le advirtió que no lo hiciera porque, evidentemente, contaminaría el agua de la playa.

Sin embargo, después de publicado el video, miles de usuarios de la red social sí reprocharon la escena y hablaron sobre el cuidado de los recursos naturales del país.

Las siguientes son algunas de las críticas que la mujer sí recibió en Twitter y no en el lugar en el que cometió la desafortunada acción.