Ella fue diagnosticada, por médicos de esa clínica, con gastritis, pero en realidad sufría de una enfermedad de la sangre, que agravó su salud y acabó con su vida en junio de ese año, informó Red Más Noticias. 

Los padres afirman que llevaron a la niña durante 3 días seguidos a urgencias en la Clínica Shaio debido a un fuerte dolor estomacal y vómito, pero el primer médico que la atendió no la examinó y la mandó a casa con suero y medicamentos para tratar la gastritis, añadió ese medio.

En otra revisión, la actitud del segundo médico, identificado como Andrés Eduardo Carvajal, fue incluso peor; este habría estado tan pendiente del partido entre Colombia y Perú por las Eliminatorias a Brasil 2014, que no revisó a la niña y le volvió a recetar medicamentos contra la gastroenteritis, apuntó la información. 

De hecho, un juzgado condenó al médico a tres años de cárcel por homicidio culposo, agregó Semana. 

[El médico] se quedó con la primera impresión, desechó información, pasó por alto algunos aspectos y llegó a una conclusión errada”, detalló el fallo judicial, recopilado por esa publicación. 

Tanto el fallo de la condena contra el doctor, como el de la indemnización, enfatizan que el servicio de salud en el hospital del norte de Bogotá “no fue diligente ni adecuado” y eso desencadenó la trágica muerte de la pequeña, concluyó ese medio.