A raíz de la impresionante cantidad de preservativos, la quebrada La Calavera se vio afectada por la contaminación, al punto de desbordarse, informó El Tiempo.

Margarita Hernández, habitante del barrio Lagos 1, le dijo al rotativo que “miles de condones”, entre otros desechos contaminantes, estarían generando el taponamiento.

La cañada se rebosa cada 15 o 20 días”, destacó la mujer, que agregó que la contaminación ambiental derivada del exceso de condones es “de mal gusto”.

Ante el taponamiento, la Empresa de Alcantarillado de Santander (Empas) tuvo que ir a destapar la red de alcantarillas, señaló Blu Radio.

Patrocinio Flórez, asesor de operaciones de la Empresa de Alcantarillado de Santander, dijo que el pozo de inspección en La Calavera está conectado a los moteles de Bellavista y que para controlar la contaminación fue necesario “un equipo especial de succión”.