El también llamado bombardeo de Angostura, en el que el ejército colombiano dio de baja al comandante de las Farc Raúl Reyes atacando territorio ecuatoriano, repercutió de forma grave en la relación entre ambos países. Solo hasta la llegada de Santos a la presidencia de Colombia se pudieron comenzar a restaurar.

El exmandatario colombiano contó a El País de España que a la relación con su homólogo ecuatoriano dedica uno de los apartes de su nuevo libro, ‘La batalla por la paz’, que está próximo a salir.

Allí relata de forma escueta que que pese al evidente malestar entre ambos jefes de Estado, la reconciliación se dio “tras una ‘franca y breve’ conversación en una cumbre en Georgetown”.

Sin embargo, Santos reconoce que hubo un tema más que todo personal que “se quedó sin arreglar”, y que incluso se lo manifestó al propio Correa, tal como transcribe el diario ibérico: “Mira, sí hay una cosa que siempre no me gustó de su gobierno”, le habría dicho, refiriéndose a un hecho que sucedía “cada vez que hacíamos una cumbre”.

“Empezamos hacer cumbres con ministros y él acababa cantando; y yo siempre he sido muy malo para cantar”

Tanta era la molestia que le generaba esto a Santos, que incluso reconoce que comentaba: ““Uy, ojalá hoy no salga con la guitarra a cantar, y no ponga a la gente a cantar”. Pero siempre sacaba a la gente a cantar“.