“Tomamos la decisión estricta y radical de sacarlo del país porque en Bogotá o en cualquier parte de Colombia nuestro hijo es vulnerable al consumo de cualquiera de este tipo de estupefacientes”, dijo el padre del menor a Citytv.

El joven tenía muchas amistades dentro y fuera del colegio y comenzó a consumir sustancias ilícitas en la vía pública, ollas o en casa de amigos, señaló el entrevistado al noticiero.

Cuando él se enteró de lo que ocurría denunció el hecho ante las autoridades, pero comentó en el mismo medio que no hubo respuesta por parte de ellas.

Al ver el estado de dependencia de su hijo con las drogas la familia se mudó a otro predio para alejar al menor de sus amistades y las sustancias psicoactivas, pero por medio de la pareja del joven y los amigos, los jíbaros montaron una olla cerca de la nueva casa para que reincidiera, añadió al informativo.

Fue en ese momento cuando él reincidió y tomaron la decisión de sacarlo del país, expuso el padre de familia en la nota televisiva.

A pesar de que el caso de este menor visibiliza la gravedad de la relación entre las drogas y los menores, los jóvenes entre 18 y 24 años son las personas que más prueban drogas ilícitas en la ciudad, señaló un estudio hecho por la OEA, Naciones Unidas y la Alcaldía de Bogotá.

Ese grupo poblacional también es el que más consume alcohol y tabaco, afirmó la misma investigación.