El Invima hizo especial énfasis en que las pruebas rápidas para COVID-19 deben ser administradas exclusivamente por “profesionales de la salud idóneos y competentes para la correcta interpretación de resultados de apoyo diagnóstico” y “no deben ser usadas como autodiagnóstico”. Asimismo, en su comunicado reitera que “no son productos de venta libre” y deben seguir un protocolo establecido de adquisición y uso.

En ese sentido, detalló que algunos de estos productos fraudulentos se pueden estar distribuyendo principalmente en redes sociales e incluso desde otros países, pero advirtió que ” se encuentra prohibida la adquisición de este tipo de pruebas, para uso personal, por cualquier medio, incluido el tráfico postal”.

Cinco de los productos en cuestión carecen del debido registro sanitario y tampoco tienen visto bueno de importación, indicó esa institución:

  • Test personal COVID-19, Net Medical Trase S.A.S., distribuido en el sitio web www.nmtsas.com.
  • Promed COVID-19 Rapid Test – “Promed – Progroup International Corporation”, distribuido en www.progroupco.net/index.php/services/science2.
  • Labgun (COVID-19 Assay).
  • Medsan COVID-19 IgM/IgG Rapid Test destino Eco America S.A.S e Idoneous
    Solutions Colombia S.A.S.
  • Rapid SARS-CoV-2 Antibody (IgM/IgG) Test – Asociación Colombiana de Ciencia y Tecnología de Alimentos Mebiox S.A.S.

Los otros dos son casos específicos. Uno se llama ‘AMP SARS -COV-2 GM cassete’, nombre que, según el Invima, “no concuerda con el de productos que están bajo estudio y validación. El otro se llama ‘Cellex Q Rapid Test”, del cual la institución “aclara que se ha detectado publicidad con este nombre”, pero “no concuerda con el nombre de los productos que han sido autorizados y publicados en el listado de productos que cuentan con autorización para importación”.

El Invima también recordó en qué sitio web se puede revisar cuáles son las pruebas autorizadas y pidió que “si cuenta con alguna de estas pruebas rápidas fraudulentas por favor NO las utilice”.