Cuando los bomberos atendieron la emergencia del fuego, en el barrio Laureles, del occidente de la capital antioqueña, encontraron los cuerpos sin vida de Doris Ochoa Jaramillo, de 68 años, y de su hija María Carolina Lariccia Ochoa, de 41, según informó Canal Uno.

Sin embargo, las mujeres no fallecieron a causa del incendio, sino que fueron asesinadas, de acuerdo con la oficial de supervisión de control de la Policía Metropolitana, teniente coronel Milena Zamudio, consultada por Noticias Caracol.

“Se trata de un caso de doble homicidio por arma blanca de dos femeninas, en un apartamento, el cual, al parecer, se quería ocultar por medio de un incendio”, declaró la uniformada.

El crimen causó conmoción entre vecinos del sector que le aseguraron al Canal Uno que el barrio es “muy seguro” y que no había precedentes de un caso similar.

Las autoridades se encuentran inspeccionando cámaras de seguridad del sector para dar con el posible responsable del crimen, y ya tendrían un sospechoso, dijo el subcomandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, coronel Pablo Ruiz, en el mismo medio.

“Las grabaciones de las cámaras de seguridad nos arrojan la identidad de un presunto responsable quien habría entrado al apartamento horas antes de que pasaran los hechos y están en manos de la Fiscalía. Las mujeres eran de nacionalidad venezolana”, aseguró.