Y es que fueron por lo menos dos publicaciones las que hizo el senador Gustavo Petro en su afán por cuestionar el operativo militar en contra de disidencias de las Farc en Caquetá, en el que según el gobierno del presidente Iván Duque 12 personas fueron dadas de baja, entre ellas el cabecilla alias ‘Gildardo Cucho’.

Luego de las duras críticas a la operación militar y del alboroto que se armó en redes por esas sangrientas imágenes, que mostraban los cuerpos sin vida de cinco mujeres (entre ellas una niña), Petro salió a aclarar que las fotos “que se están pasando como víctimas del bombardeo tienen un origen poco claro”.

Esto, porque las tomó de una cuenta de Twitter, la cual también se rectificó.

“Hay que reconfirmar la validez de las imágenes”, expresó el senador de la Colombia Humana.

Y efectivamente así es, pues el caso se registró en Brasil hace poco más de una semana.

Además de Petro, varios de sus seguidores también difundieron las fotos y hasta un video de los cuerpos, situación que provocó rechazo por la crudeza de las imágenes y por el oportunismo para publicarlas.

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Al respecto, el ministro de Defensa, Guillermo Botero, rechazó este tipo de actos y dijo que esas publicaciones buscan “desprestigiar las acciones de la Fuerza Pública contra disidencias narcotraficantes del GAO residual”.

Botero compartió el medio de donde salieron las imágenes, aunque eso también significó que las replicara en su perfil de Twitter.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.