El secretario de Seguridad y Justicia de la ciudad, Carlos Alberto Rojas, publicó el rostro del hombre al que identifican como Gabriel Alejandro Bejarano.

Además, añadió que ofrecen una recompensa de 20 millones de pesos a quien entregue información que permita dar con su captura para que la masacre no quede impune.

En la imagen de la Policía Nacional indican que es el más buscado de la Metropolitana de la capital vallecaucana.

Sin embargo, Elmer Montaña, abogado de Álvaro José Caicedo, padre de uno de loas víctimas, aseguró en su cuenta de Twitter que el sospechoso tiene “2 condenas por porte ilegal de armas de fuego de uso privativo de las fuerzas armadas”, pero que habría hecho cambios en su imagen para evadir a las autoridades:

“Señores, Policía de Cali y Fiscalía tengo información de que este sujeto se rapó la cabeza y se dejó la barba. Respetuosamente les sugiero realizar retratos hablados con estos cambios”.

Sin embargo, durante la audiencia de legalización de captura la Fiscalía aseguró, citada por Blu Radio, que como ya tienen identificado a este hombre, “hay operativos para dar captura en las próximas horas”, pese a que no tienen certeza de su paradero:

“Se sabe a ciencia cierta de quien se trata, puede que esté en la ciudad; aunque, al día siguiente cometido el hecho, esta persona abandonó su lugar de residencia y se fue para otro sitio”.

Entre tanto, Montaña informó que Yeferson Marcial Angulo Quiñones y Juan Carlos Loaiza Ocampo, los dos primeros capturados por su presunta participación en los hechos, no trabajaban como vigilantes en el cañaduzal donde fueron hallados los cuerpos de los cinco jóvenes, como lo afirmó la Fiscalía.

No obstante, informó que reconocieron ante el juez que “emboscaron a los niños cuando estaban comiendo caña, creyendo que eran ladrones” pero que fue Bejarano quien “los hizo arrodillar y les disparó en la cabeza”.

Según su relato, el hoy prófugo los “mató de manera intempestiva y por eso no aceptaron cargos”.