Todo ocurrió hacia las 6 p. m., cuando las manifestaciones de los estudiantes de la Universidad Nacional se salieron de control: Laverde y su familia transitaban en carro por la carrera 30, cuando, de repente, les empezaron a caer piedras, informó Noticias Caracol.

En entrevista con el noticiero, el hombre contó cómo vivieron esos instantes de terror:

“Íbamos hablando, cuando de pronto escuchamos un estallido durísimo. Se rompen los vidrios, me caen vidrios a mí por todo lado; yo lo primero que digo es ‘¡los niños!’. Volteo a mirar a los niños, estaban bien y mi esposa empieza a gritarles [a los encapuchados]: “¡Paren, paren llevamos niños!, ¡por favor!'”.

Laverde agregó al mismo medio que “los tipos” siguieron lanzando piedras con dirección a Transmilenio, por lo que él aceleró e intentó estacionarse en algún lado para verificar que su familia estuviera bien; sin embargo, los gases lacrimógenos que el Esmad estaba lanzando hicieron que los niños respiraran con dificultad.

De acuerdo con el relato de la víctima, a su esposa le cayó un ladrillo en el pecho, por lo que se dirigió a la clínica Méderi y allí le dieron incapacidad. Sobre los niños, Laverde recordó que ellos le decían, en medio de lágrimas, que no querían que su mamá se muriera. Actualmente, ellos se encuentran bien, pero aún “están muy asustados”, manifestó él.

El hombre grabó los minutos posteriores al ataque y mostró el ladrillo que encapuchados tiraron a su carro. Allí se alcanza a escuchar el llanto de su mujer. Las imágenes puede verlas a continuación: