El tema tomó fuerza este miércoles después de que se conocieran los primeros resultados de las elecciones en EE.UU. que, al comienzo de la mañana, daban una ligera ventaja a Joe Biden sobre Donald Trump, aunque el presidente estadounidense alborotó el cotarro en la madrugada al anunciar que él era el ganador, que se había presentado fraude y que apelaría a la Corte Suprema.

“Los encuestadores se siguen pifiando”, dijo tajante el exministro Juan Carlos Echeverry, en Caracol Radio. “Los periódicos y los intelectuales, la gente que hace comentarios y forma opinión, andan despistados sobre dónde anda el pueblo. Y me parece que cualquier simplificación de lo que la gente quiere es fallida. La gente es más complicada, más sofisticada, de lo que se la quiera presentar”.

En un sentido similar se manifestó el reconocido internacionalista Moisés Naim, para quien los medios de comunicación “no pueden hacer otra cosa que hacerle eco y diseminar la información que recaudan los sondeos de opinión y encuestas”.

Nos presentaron los promedios de decenas y decenas de compañías de encuestas que daban unos resultados muy diferentes a los que son. Los medios de comunicación no tienen otra opción que reforzar eso. Si no reportan eso, tienen que reportar especulaciones infundadas. Las encuestas de opinión terminan siendo tan infundadas como las opiniones aleatorias de algún comentarista”, agregó el experto en la misma emisora.

El abogado Hernando Herrera, del equipo periodístico de ese medio, subrayó que las últimas encuestas “reportaban una diferencia de más de siete puntos, es decir, duplicando el margen de error”.

Y después dijo con sarcasmo: “Pero bueno: las empresas encuestadoras ya nos tienen acostumbrados a la pifia. Y no solamente en EE.UU. Recordemos el caso del Brexit en Inglaterra, la ola verde de Antanas Mockus y la diferencia del plebiscito [en Colombia]. Creo que ellos tienen que hacer una revisión, o por lo menos que sus amigos les aconsejen que la hagan. Se equivocaron en las perspectivas estatales y también en las nacionales”.

A su turno, Vanessa de la Torre también sentenció, sin titubear: “Las encuestas evidentemente se equivocaron. Pusieron como campo de batalla estados como Ohio, que tiene 18 votos electorales. El mito es que lo que hace Ohio lo hace todo Estados Unidos: casi todos los presidentes que ganan Ohio ganan EE.UU.”. Pero las cosas en ese estado no salieron como se esperaba.

También se refirió a Florida, y aseguró que “de golpe” las encuestas acertaron “porque nunca nadie dijo que el triunfo de ninguno de los dos iba a ser holgado, y lo cierto es que terminó ganando Trump”.

“Las encuestas en general ayer le daban a Biden un triunfo de cerca del 10 %, y si uno reduce el 3 % del margen de error, obviamente que se equivocaron”, continuó la periodista. “Pero además se equivocaron en Wisconsin y Míchigan, que ya ni siquiera los habían metido en el conglomerado como estados de batalla porque daban por hecho que allí ganaba Biden”.

Aquí se equivocó el encuestador nacional, se equivocaron todas las encuestas. Se equivocó la prensa estadounidense tremendamente, porque casi todos los medios influyentes y los más grandes dieron una apuesta por Trump”, aseguró De la Torre.

La mirada sobre los medios también la puso Néstor Morales, de Blu Radio, pero a su manera. “Si gana Trump hay que meter a los medios de comunicación que representan a un sector político. Hay que meterlos entre los derrotados”, sostuvo el director de ‘Mañanas Blu’. “Los medios de comunicación de EE.UU. genuinamente, en conciencia, estaban dando una batalla contra el populismo y contra la demagogia. Y es cierto: si gana Trump es un triunfo del populismo y la demagogia. Los medios, como no puede ser de otra manera, hacen lo que les dice su conciencia y eso los llevó a denunciar las mentiras, los miles de ‘fake news’ a lo largo de la campaña de Trump”.

El también periodista Juan Eduardo Espinosa, de Caracol Radio, salió en defensa de los encuestadores. “Hay que ser cuidadoso con las afirmaciones tan categóricas de que las encuestas fracasaron rotundamente. Yo creo que se equivocaron con algunos estados, que pusieron como estados que estaban en duda, como Texas, que lo ganó Trump”.

“Pero si se mira el cuadro de Real Clear Politics, que coge las encuestas nacionales y las estatales y hace un resumen de ellas, muchos de los estados que ellos pusieron en gris, que no se sabía para dónde iban a coger, si a la izquierda o hacia la derecha, son los estados que ahora estamos debatiendo, que están todavía en juego”, argumentó Espinosa.