El departamento del Quindío se prepara para decidir, en una jornada trascendental, quiénes serán sus tres representantes a la Cámara para el periodo 2026-2030. Elegir a quienes desempeñarán este cargo significa definir las voces que canalizarán las preocupaciones, demandas y prioridades regionales en el Congreso de la República, además de asegurar el control político y una gestión efectiva de recursos para el desarrollo de la región. Según la información proporcionada por la Crónica del Quindío y datos de la Registraduría Nacional del Estado Civil, el panorama electoral se compone de diez listas oficiales, distribuidas entre partidos políticos y coaliciones.
Dentro de estas opciones, cinco corresponden a organizaciones políticas como el Movimiento Salvación Nacional, Cambio Radical, Partido Liberal, La Fuerza de la Paz y Partido Verde Oxígeno; mientras que las otras cinco se presentan como coaliciones, entre ellas Ahora Colombia, Centro Democrático – Partido Conservador, Fuerza Ciudadana, Pacto Frente Amplio y Pacto Histórico. La dinámica electoral ofrece modalidades de voto preferente y no preferente, lo que implica que en algunas listas el elector puede marcar directamente el nombre del candidato, mientras en otras solo se permite elegir el logo de la organización.
En esta contienda destaca la diversidad profesional y de experiencia de los candidatos. Mientras figuras como Sandra Bibiana Aristizábal del Partido Liberal y John Édgar Pérez Rojas de Cambio Radical buscan ratificar su trabajo en la Cámara, otros postulantes representan sectores tradicionales y emergentes: desde profesionales del derecho y la administración, hasta defensores de derechos humanos, empresarios del café y activistas ambientales. Casos como el de Martha Rosa Berrío Durán, con un perfil de liderazgo social enfocado en los derechos humanos y el bienestar animal, o Carlos Andrés Gracia Cadavid, gestor del sector agropecuario, reflejan la heterogeneidad que caracteriza a la oferta electoral.
Las coaliciones han incorporado perfiles diferenciados, como Jovan Andrés Sánchez López, docente universitario y activista en turismo médico, o Francy Yuli Pérez Medina, quien ha ejercido roles públicos y comunitarios en Calarcá. Por su parte, el Pacto Histórico, aunque tuvo una baja por la renuncia de Cristian David Giraldo Quiroz, mantiene candidatos jóvenes y de procedencia técnica como Miguel Ángel Grisales Suárez, vinculado tanto al sector industrial como al público.
La estructura del tarjetón presenta además variantes relevantes de cara a su utilización en las urnas: seis listas cuentan con voto preferente, lo que facilita al elector elegir entre candidatos individuales, mientras que las restantes se adjudican al voto no preferente, modalidad donde solo se tacha el logo y los votos se reparten proporcionalmente según el listado partido. Estos detalles, certificados por la Registraduría Nacional, inciden tanto en la dinámica interna de partidos y coaliciones como en la toma de decisiones de los votantes.
Adicionalmente, el Movimiento Salvación Nacional confirmó solo dos nombres tras la inscripción oficial, y La Fuerza de la Paz, así como otros partidos, apuesta por candidatos con trayectorias en entidades públicas y promoción social. En medio de este amplio espectro, perfiles como el de Jesús Armando Bedoya Rodríguez, empresario cafetero, y Duillya Alzate Sánchez, reconocida por su labor en artesanía y en la promoción social, fortalecen la representación de sectores productivos y culturales.
La variedad de especialidades y trayectorias profesionales es un reflejo de la pluralidad social del departamento del Quindío. Desde exalcaldes y líderes sociales hasta docentes universitarios, activistas ambientales, empresarios y veedores ciudadanos, la campaña a la Cámara evidencia una apuesta por presentar alternativas con distintos grados de renovación y experiencia política, según detallan los listados publicados por Crónica del Quindío.
De cara a la decisión, la ciudadanía tendrá la responsabilidad de ponderar cada una de las propuestas y perfiles, dimensionando su posible impacto en el ejercicio de representación nacional. Así se garantiza que las necesidades locales continúen siendo escuchadas y defendidas en los escenarios legislativos del país. En este sentido, el llamado es a ejercer el derecho al voto de manera informada y consciente para determinar quiénes serán los verdaderos defensores y gestores del desarrollo regional.
¿Qué implica el voto preferente y no preferente en las elecciones a la Cámara por el Quindío?
El sistema de voto preferente y no preferente define la manera en que los votantes pueden incidir en la designación de sus representantes. En el voto preferente, quienes acuden a las urnas pueden elegir un candidato específico dentro de una lista, sumando votos tanto al aspirante elegido como a la organización política. Por otro lado, en el voto no preferente, el elector solo tiene la opción de marcar el logo del partido o coalición, sin posibilidad de seleccionar a un miembro concreto; los escaños se asignan siguiendo el orden del listado presentado por la colectividad.
Esta diferenciación, certificada por la Registraduría Nacional del Estado Civil, tiene implicaciones sobre la forma en que se conforman los equipos legislativos y sobre las dinámicas internas de los partidos y coaliciones, ya que influye tanto en la estrategia de campaña de los candidatos como en las decisiones de los votantes a la hora de ejercer su derecho democrático.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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