La incursión habría ocurrido el pasado 4 de febrero cuando tropas del ejército ecuatoriano supuestamente entraron en el resguardo llamado San Marcelino y detuvieron a esas personas que estaban en la ribera colombiana del río San Miguel, frontera natural entre los dos países.

“El Ejército ecuatoriano pasa el río, entra a un resguardo indígena, un resguardo quichua que se llama San Marcelino, retiene a cuatro personas, una de ellas menor de edad, se los lleva a Ecuador”, detalló el alcalde Peña a RCN Radio.

Al parecer, las detenciones se practicaron porque en la zona hay plantaciones de coca y sitios para procesar la droga que luego sale a los mercados internacionales.

“Dicen que había laboratorios, pero no había”, sostuvo el alcalde, quien explicó que otra razón que argumentaron los soldados ecuatorianos es que el lugar donde fueron detenidos los indígenas forma parte de su país.

Sin embargo, el alcalde Peña recordó que el río San Miguel siempre ha sido reconocido por ser la frontera entre ambos países y que la detención fue en el lado colombiano.

Colombia y Ecuador comparten una frontera de más de 700 kilómetros y mantienen relaciones bilaterales caracterizadas por la fluidez.