Gómez, director del informativo ‘6 AM Hoy por Hoy’, entrevistó a Jesús Blanquicet, periodista del diario El Heraldo que inquirió a Duque en Barranquilla y que también denunció haber sido golpeado por el esquema de seguridad del presidente.

En medio de esa entrevista, Gómez dijo que lo acababa de llamar el presidente Duque, y puso estas palabras en su boca:

“Nadie se identificó como periodista. Me abordaron en una caminata viendo un proyecto con el alcalde sobre el malecón”, dijo Duque, citado por Gómez. “Yo no escuché lo que me preguntó él [Blanquicet], y seguí de largo, como es mi protocolo de seguridad en esas situaciones”.

“Yo realmente no pensé que le estuviera dando ningún tipo de respuesta a un periodista, porque no hubo identificación”, insistió Duque, en palabras de Gómez.

“Sentí que él [Blanquicet] saltó de un lado y se acercó a mí, y cuando se es presidente de la república o se tiene una dignidad, pues hay unos esquemas de seguridad que inmediatamente reaccionan a ese tipo de acercamientos sin identificación como periodista”, explicó el presidente, siempre en la voz de Gómez.

Ya Martín Tapias, corresponsal de Caracol Radio en Barranquilla, y Azury Chamah, periodista de La FM, habían adelantado que Blanquicet habría estado de manera irregular cerca del presidente.

“Duque caminaba y saludaba gente en el malecón, cuando Blanquicet, al parecer, sin identificarse, le preguntó sobre el bombardeo”, dijo Tapias. Y Chamah, por su parte, sostuvo que en el protocolo de ese desplazamiento de Duque no estaba prevista la presencia de periodistas: “Se coló [Blanquicet], como hacemos los periodistas, para hacer una pregunta”.

En sus declaraciones a Gómez, Blanquicet dijo que el presidente “llevaba rato tomándose fotos y selfis. “Yo tenía ya como un minuto de esperar que él terminara de tomarse las selfis. Su equipo de seguridad me vio; yo tenía el carné en la mano, y ellos permitieron que yo estuviese allí grabando”, dijo el periodista de El Heraldo.

Sin embargo, le concede algo al presidente, en medio de las circunstancias que rodean los desplazamientos de los mandatarios a pie entre personas: “Yo quiero creer que el salto repentino de una selfi a la pregunta, de alguna manera, como que no coordinó bien lo que iba a decir. No sé; creyó que a lo mejor yo le iba a pedir una selfi”, admitió Blanquicet.