La columnista de Semana explica varios asuntos empezando por la probabilidad de que antes del 6 de agosto se conozca un acuerdo entre los bancos y la ANI para el pago de esa billonaria suma, antes de que se decrete la nulidad del contrato de la Ruta del Sol 2.

De ser como lo advierte María Jimena Duzán, esa plata no saldría de Odebrecht y Episol-Corficolombiana (Grupo Aval), sino de las arcas del Estado colombiano, debido a que los responsables de las obras no tendrían cómo pagar el descalabro del proyecto.

La periodista considera que se trata de un peligroso atajo que saldría muy costoso a los colombianos, porque “terminaríamos pagando la deuda de unos contratistas corruptos o, por lo menos, asumiendo un riesgo crediticio que no nos corresponde. Si esto no es insólito, por lo menos, sí es indignante”.

No menos irritante es uno de los argumentos con los cuales los apoderados de Odebrecht en Colombia justificaron el pago de coimas. Se trataría, según Duzán, de “sobornos preventivos” para evitar que otro más lo hiciera por ellos.

Esta ‘tesis’ plantearía una especie de ‘corrupción preventiva’ que, según el concesionario, no tiene nada de malo y, por ende, no generaría nulidad del contrato”, expresó la columnista, que además apuntó que “solo falta que ahora nos vendan la idea de que hay corrupción buena y corrupción mala, y que, obvio, la de los poderosos es de la buena”.

Pasan los días y cada vez aumenta el riesgo de que la ANI acuerde con los bancos –que son controlados por el Grupo Aval–, pese a que el laudo arbitral también podría beneficiarlos al tasar una deuda superior a los 4.5 billones de pesos, caso en el que el Estado debería asumir la deuda.