La alcaldesa del municipio Erlydes Arango indicó a Noticias Caracol que llevan un año esperando a que las autoridades eclesiásticas tomen medidas sobre este caso.

“Ante las constantes quejas de nuestro personal católico, yo me tomé la molestia de hacer un oficio al obispo monseñor Ariel, pero no tuve respuesta”, afirmó Arango al noticiero.

Noticias Caracol fue a entrevistar al sacerdote para que diera su versión de los hechos, pero el religioso no quiso hablar y arrojó violentamente el micrófono del periodista al suelo.

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Por su parte, el inspector de Policía del municipio confirmó al informativo que tiene tres denuncias contra Ávila, y asegura que también lo retó a pelear.

“Hay una denuncia por abuso de confianza, otra por injuria y una por violencia de género”, afirmó el inspector al mismo medio.

Lo cierto es que los feligreses del municipio han dejado de ir a misa por las constantes agresiones del sacerdote.