En su escrito, difundido por el portal de la ciudad de Bogotá, liderado por la  Alcaldía de la ciudad, cuenta cómo un día conoció a un piloto de la aerolínea American Airlines adicto al bazuco. 

Asegura que estaba caminando por la calle 19 con carrera 7, cuando vio a un sujeto que tenía un saco sucio que tenía las siglas ‘AA’ y leía una revista en inglés. 

Esto llamó su atención porque no es común ver a un habitante de calle leyendo y mucho menos en otro idioma. 

Al acercarse a él y entablar conversación, se enteró de que fue piloto de la aerolínea estadounidense, tenía una esposa y había viajado por todo el mundo. 

Sin embargo, en sus días libres se reunía con sus compañeros y consumían grandes cantidades de drogas en las habitaciones de algunos hoteles de Bogotá.   

Finalmente, se volvió adicto al bazuco, perdió su familia y terminó viviendo en el Bronx, un centro que fue donde se expedía y se consumía droga libremente, había prostitución de menores y era el resguardo de las  bandas criminales. 

Esta es una de las tantas historias que dejó este lugar luego de haber sido intervenido por las autoridades el 27 de mayo de 2016. 

Actualmente, la Alcaldía trabaja en un proyecto de renovación urbana en este sector que busca concentrar el talento creativo e innovador de la ciudad. 

En este ‘link’ podrá leer la crónica completa del piloto.