López explicó, este miércoles, que la estrategia consiste en que las empresas de taxis “deben tener un reporte de sus pasajeros y recorridos con el nombre, recorrido (origen-destino) y número telefónico”.

Esto, agregó, con el objetivo de “tener una trazabilidad del contagio en casos donde se requiera”.

Los taxistas deberán empezar a concretar esta tarea “a partir de ahora”, ya que lo que busca la alcaldesa es evitar que sucedan casos como el del taxista que murió por COVID-19 en Montería (Córdoba), el cual tuvo contacto con al menos 91 personas en su trabajo.

Esta situación ha dificultado el trabajo de las autoridades de salud en el departamento, pues como no hay un registro de los pasajeros que la víctima transportó el seguimiento no ha arrojado los resultados esperados.

“Mi papá era taxista del aeropuerto y eso era una señal de alerta, especialmente porque llevaba varios días con gripa”, confirmó el hijo del trabajador, citado por El Universal.