El diario El Espectador repasó los principales proyectos que están adjudicados y pendientes de ser firmados antes del 30 de diciembre de 2019, y que supone una inversión superior al billón de pesos en obras públicas.

“Lejos de estar relajados, lo que se ha vivido en el Palacio Liévano en los últimos dos meses han sido arduas jornadas de trabajo, expectativa y una que otra frustración”, agregó el rotativo para ilustrar que los últimos 9 días que le quedan a Peñalosa como alcalde de los bogotanos serán intensos.

De acuerdo con el diario capitalino, los proyectos de inversión que están listos para ser firmados son los siguientes: Hospital de Bosa (un billón de pesos); Colegio Palestina (28.962 millones de pesos); Colegio Santa Teresita (23.722 millones de pesos); Centro Felicidad Las Cometas (67.504 millones de pesos); Canal Córdoba (125.000 millones de pesos); Ampliación de Tibitoc (207,626 millones de pesos); Nuevo Salitre Mágico (967.973 millones de pesos); Parqueaderos en sótanos de la carrera 19 con calles 100 y 136 (213.008 millones de pesos).

Pero también existen proyectos que no estarán listos para ser firmados por Enrique Peñalosa, pero que sí tendrán que ser autorizados por Claudia López en enero, mencionó el periódico. Son los contratos para los hospitales Santa Clara y Usme, y las obras complementarias del parque Gilma Jiménez, indicó ese medio.

No obstante, tres grandes pendientes de Peñalosa que cuentan con mayor resistencia en algunos sectores políticos pasarán a la administración de Claudia López: la troncal de Transmilenio por la carrera 68, por 3,2 billones de pesos; la renovación de San Victorino, por 200.000 millones de pesos; y la construcción del Centro Administrativo Distrital (CAD), con presupuesto de un billón de pesos, precisó El Espectador.

En entrevista con El Tiempo, el alcalde reveló que una de sus mayores frustraciones en estos 4 años al frente de la ciudad fueron las decisiones judiciales que detuvieron algunos de los proyectos de obras públicas que el mandatario consideraba claves en su gestión.

“Lo que me duele en el alma es cuando nos paran los proyectos los jueces y los ‘matan’. A mi lo que me interesa es que se hagan las cosas. Lo que hicimos aquí fue con infinito amor por Bogotá”, comentó el saliente mandatario a ese periódico.