Según dicen los denunciantes, a Caracol Radio, el pasado miércoles ocho de febrero y poco antes de que el alcalde Enrique Peñalosa y el general Hoover Penilla, comandante de Policía en Bogotá, presentaran ante los medios de comunicación el resultado de operativos contra el hurto y microtráfico, uniformados de la Sijin “les quitaron objetos para mostrarlos como robados”.

Luego de todo el alboroto con la prensa, indican, “les exigieron dinero” para devolverles la maquinaria de panadería, la cual había sido exhibida junto a armas, estupefacientes, celulares, vehículos y otros elementos aparentemente recuperados.

“Entramos a mirar las noticias y salen las máquinas junto con marihuana y bazuco, dicen que capturaron una banda y muestran nuestras cosas como robadas. Esa es la indignación de nosotros, somos comerciantes asociados tenemos todo en regla para que la Sijin y el alcalde nos dejen los negocios por el piso”, manifestó uno de los comerciantes, citado por la emisora.

Y es que en un video publicado por la misma Alcaldía de Bogotá, a partir del segundo 13, se aprecia que entre los elementos exhibidos ese día aparece una mojadora de pan (batidora grande) envuelta en papel plástico y con apariencia de estar nueva.

Por eso, los comerciantes piden investigar a fondo este caso ya que la incautación de maquinaria, según la cadena radial, se habría realizado “aparentemente sin orden judicial y sin identificarse plenamente con los comerciantes”.

Si bien la Policía no se ha pronunciado, oficialmente, sobre esta denuncia, Caracol Radio indica que “están indagando a un mayor de la Sijin encargado de esos operativos para que explique qué fue lo que pasó”.

No obstante, y aunque esta versión comienza a sembrar dudas sobre los exitosos resultados de los últimos operativos, la Alcaldía de Bogotá anunció en un comunicado que este había sido un “duro golpe de Peñalosa a estructuras criminales en (la localidad) Rafael Uribe Uribe”, pues se logró la captura de 11 peligrosos delincuentes que tenían azotada esa zona de la ciudad.

Al final, el alcalde Peñalosa confirmó en Twitter que dos de esos capturados quedaron libres por falta de pruebas para enjuiciarlos: