López dijo en rueda de prensa que ese dinero de los impuestos de los ciudadanos estaba “embolatado” en procesos judiciales que se habían impuesto para impedir esa obra de Transmilenio, que planeó el exalcalde Peñalosa.

Una obra mal planeada, mal diseñada y, sobre todo, impuesta a la brava, en contra de muchas opiniones y de procesos participativos serios de la ciudadanía“, manifestó la alcaldesa, e inmediatamente invitó al director del IDU, Diego Sánchez, firmar el acto administrativo con el que se revocó la licitación.

La burgomaestre de la capital dijo que esa decisión no le costó “ni un centavo” a Bogotá, y no provocó ningún pleito jurídico, pues los proponentes retiraron voluntariamente sus ofertas.

Los 2 billones de pesos ahora serán utilizados para hacer el corredor verde que, según la alcaldesa, fue lo que los bogotanos eligieron en las urnas, y lo que se aprobó en el Concejo de Bogotá.

De acuerdo con la mandataria de la capital, todo el proceso para construir el corredor verde, que consiste en construir el Regiotram norte que vendrá de Zipaquirá/Cajicá/Chía y en Bogotá conectará con el metro calle 100 al centro y Suba/Engativá comenzará en septiembre para que a más tarde en el 2021 ya se empiece la obra.

Al respecto, el exalcalde Peñalosa dijo en su Twitter que López tomó una decisión “política” que no tiene “sustento técnico, [y] que afectarán la vida de nuestra gente hacia el futuro”.