Carolina Corcho, vicepresidenta de la federación —consultada por Blu Radio—, aseguró que el Gobierno solo está usando la mitad de la capacidad que tiene para procesar pruebas de coronavirus.

Según la médica, que dice recoger datos del Instituto Nacional de Salud (INS), hay días en que solo se hacen 25.000 pruebas PCR —análisis más confiable para detectar la COVID-19— cuando el país puede procesar hasta 55.000 pruebas diarias.

Eso podría reflejar una realidad epidemiológica  diferente a la que las cifras indican, advirtió Corcho, que además reprochó que solo se hagan cerca de 3 pruebas por contagio, cuando en otros países “han hecho 100 pruebas por cada contacto detectado”.

“Un estudio de la Universidad Nacional ha planteado que podríamos estar solamente viendo el 30% de lo que está ocurriendo a través de las cifras que nos están presentando”, agregó la vicepresidenta de la federación médica.

La preocupación de los galenos se presenta desde el primero de septiembre, cuando comenzó la llamada nueva realidad, pues efectivamente el INS reconoció que hubo una disminución en las pruebas de coronavirus procesadas.

Al respecto, el Gobierno explicó en un comunicado que se dejaron de hacer pruebas porque disminuyó “la demanda por servicios de salud”.

“Estas disminuciones significan que hay menos personas a las cuales se les puede tomar la prueba y la cadena de contactos son menores“, explicó el viceministro de Salud, Luis Alexander Moscoso.

No obstante, los expertos pronostican un segundo pico de la pandemia para noviembre, teniendo en cuenta la reapertura de la mayoría de los sectores económicos.

Ese segundo pico, también llamado rebrote, ya lo están viviendo varios países como España, Reino Unido y Canadá, que hace poco les llamó la atención a los ciudadanos para mantener las medidas de autocuidado.