Esto ocurrió días después de que sepultaran el cuerpo sin vida del adulto mayor fallecido por COVID-19 (que no pudieron ver por protocolos de bioseguridad que se toman ante estos casos), por lo que sus familiares corrieron a la Clínica Médicos de Alta Complejidad para confirmar si el que estaba ahí era él o no, informó RCN Radio.

“Nos volvieron a llamar para decirnos que mi padre estaba en hospitalización. No entendíamos lo que había pasado, por eso nos devolvimos con la esperanza de que se tratara de una equivocación”, indicó en el medio Roiser Martínez, hijo del fallecido.

Pero esa no fue toda la sorpresa; de acuerdo con la emisora, cuando la familia del hombre acudió a la clínica, personal médico de la misma institución les aseguró que ya no estaba ahí porque había sido dado de alta; sin embargo, luego de la confusión, aclararon que efectivamente el cuerpo que les habían entregado sí era el de su ser querido, por lo que pidieron disculpas ante el grave error.

“No sabían qué decir, se tiraban la pelota unos a otros y final solo nos pidieron disculpas por la equivocación”, afirmó el hijo de la víctima.

Fue tanta la confusión que generó la clínica entre los familiares del fallecido que, según contó su hijo en la emisora, decidieron regresarse al municipio de Fundación, Magdalena (donde estaba enterrado el cuerpo), para abrir la tumba “con todos los protocolos de bioseguridad” y así verificar que sí se trataba de su padre.

Los afectados por este hecho, que confirmaron la identidad de su familiar, anunciaron en el medio que interpondrán una denuncia ante la Superintendencia de Salud, todo esto debido a los daños psicológicos sufridos en medio de la confusión y, además, para que no se repitan casos como este en un futuro.