Aunque no aclaró exactamente por qué se encontraba libre, pese a que en su momento fue uno de los dos responsables encarcelados por el hecho, Canal Capital informó de su captura este lunes en una vivienda de la localidad de Engativá.

Justamente este 18 de mayo se cumplen cinco años de la tragedia que cobró la vida de los 33 niños de entre 2 y 13 años de edad, además de una mujer de 42 años que viajaba con ellos en calidad de tutora, después de que el bus en que se transportaban se incendiara.

El Heraldo reportó en su momento que Gutiérrez Ospina habría intentado encender el motor después de un fallo rociándole combustible al carburador, pero una chispa inició la conflagración, consumiendo el bus en poco tiempo con la mayoría de niños en su interior. Incluso algunos que lograron salir murieron en centros de atención por las quemaduras.

Investigaciones posteriores también determinaron que el conductor carecía de licencia de conducción y el vehículo no contaba con elementos de seguridad mínimos.

En un principio se hablaba de que tanto él como Manuel Ibarra, el presunto líder religioso de la congregación que contrató el transporte para los menores, sin vigilar las condiciones en que se prestaría, podrían enfrentar hasta 60 años de cárcel, tal como escribió El Universal en ese entonces.

El hombre no se opuso a su detención y sería trasladado al Magdalena para cumplir con su condena, agregó el noticiero.